La motivación no tiene edad. Un niño que aprende a caminar, un joven que persigue sus sueños, un adulto que enfrenta desafíos y un adulto mayor que comparte sabiduría, todos avanzan impulsados por la misma fuerza: la fe, la esperanza y la confianza en uno mismo.
Como dijo Walt Disney:
“Todos nuestros sueños pueden hacerse realidad si tenemos el coraje de perseguirlos.”
Y la Biblia nos recuerda:
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” — Filipenses 4:13
Cada etapa de la vida trae retos distintos, pero también oportunidades para crecer. Cuando el miedo aparece, la fe nos impulsa a seguir adelante. La escritora Helen Keller afirmaba:
“La vida es una aventura atrevida o no es nada.”
La Palabra de Dios también nos anima:
“Esfuérzate y sé valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.” — Josué 1:9
El éxito no se mide solo por lo que logramos, sino por nuestra capacidad de levantarnos después de caer. Thomas Edison dijo:
“No fracasé, solo descubrí 10,000 maneras que no funcionaron.”
La Biblia refuerza esta verdad:
“El justo cae siete veces y vuelve a levantarse.” — Proverbios 24:16
Nunca es tarde para empezar de nuevo. Dios renueva nuestras fuerzas cada día, sin importar la edad o las circunstancias. Como escribió el profeta Isaías:
“Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán alas como las águilas.” — Isaías 40:31
El poeta Rabindranath Tagore expresó:
“La fe es el ave que siente la luz cuando el alba aún está oscura.”
Y la Escritura confirma:
“Porque yo sé los planes que tengo para ustedes —declara el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza.” — Jeremías 29:11
Hoy es un buen día para confiar, agradecer y avanzar. Cada paso, por pequeño que parezca, tiene valor. Recuerda siempre: Dios camina contigo y fortalece tu camino.
✨ Mientras haya fe, siempre habrá un nuevo comienzo.







